El Parque Nacional de Picos de Europa ofrece un paisaje escarpado moldeado por plegamientos y glaciaciones, creando un karst de montaña. Limitada por profundos valles y gargantas, la región es atravesada por ríos como el Dobra, Deva y Cares, suponiendo un frente montañoso imponente, con una historia geológica ligada a las grandes orogenias del Carbonífero y el Terciario. El paisaje está dominado por tres grandes macizos montañosos entre los que discurren los principales ríos a través de angostos cañones.

El macizo Central alberga las cumbres más elevadas de la Cordillera Cantábrica, incluyendo el icónico Picu Urriellu o Naranjo de Bulnes. Al este, el macizo Oriental ofrece un perfil más suave, mientras que el occidental, Picos del Cornión, incluye lugares emblemáticos como los lagos Enol y Ercina, cerca del Real Sitio de Covadonga.

La flora se adapta a las condiciones extremas, con matorrales, pastos y bosques de hayas, robles y tilos, que tiñen de color los senderos de las cumbres, donde el clima de alta montaña y las variaciones de temperatura definen el ecosistema.

La fauna es variada y única, con aves como el águila real, buitres y alimoches, así como urogallos y ánades reales. En las altas montañas habitan rebecos, corzos, perdices y jabalíes, mientras que los ríos albergan nutrias, truchas y salmones, siendo además las cuevas calizas hogar de murciélagos y lechuzas.

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Folleto_informacion_general_PN_Picos Europa_2022